Con las luces de Madrid comenzó todo
fuiste como el trozo de pan que busca el pobre,
la oportunidad de hacerme feliz.
Poco a poco se fue incrementando mis sentimientos
que crecían como el arranque de un fórmula uno
hasta que un beso fue el tatuaje necesario para mis labios.
Después de tanto tiempo como un aeropuerto
donde unos vienen y otros se van,
parecía que lo había logrado; tenerte en mis brazos.
Pero no fue suficiente, y en un paso
la desilusión entró en mi, ¡ Destrozándome !
lágrimas y rabia invadían mi ser.
Hasta que llego el momento de romper por completo,
como dice la canción : " dejarse llevar suena demasiado bien".
En este momento solo puedo ceñirme a una palabra: " realidad".
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